Protección ocular: antiparras, anteojos, máscara facial, etc.:
Se usan si en su trabajo está expuesto a:
- Radiaciones (infrarrojas, ultravioletas, etc.).
- Radiaciones nocivas (soldadura oxiacetilénica o eléctrica, etc.).
- Atmósferas contaminadas con vapores, gases o aerosoles.
- Proyección de partículas, vapores (ácidos, alcalinos, orgánicos, etc.).
- Salpicaduras (químicas, de metales fundidos, etc.).
Deben tener armaduras livianas, ser indefromables al calor, no ser inflamables, ser cómodas, de diseño anatómico y de probada resistencia y eficacia.
Cuando se trabaje en ambientes con vapores, deberán ser completamente cerradas y bien ajustadas al rostro, con materiales de bordes elásticos. En los casos de partículas gureses deben ser como las anteriores, permitiendo la ventilación indirecta.
En los demás casos en que sea necesario deben ser con monturas de tipo normal y con protecciones laterales, que pueden ser perforadas para una mejor ventilación.
Cuando no exista peligro de impacto por partículas duras, pueden utilizarse anteojos protectores de tipo panorámico con armazones y visores adecuados.
Deben ser de fácil limpieza y reducir lo menos posible el campo visual. Las pantallas y visores deben estar libres de estrías, ralladuras, ondulaciones y otros defectos, ser transparentes, ópticamente neutras y ser de tamaño adecuado al riesgo, libre de burbujas, ondulaciones u otros defectos y las incoloras transmitirán no al menos de 80% de las radiaciones incidentes.
Si el trabajador necesita cristales correctores, se le deben proprcionar anteojos protectores con la adecuada graduación óptica u otros que puedan ser superpuestos a los graduados del propio interesado.
Se deben conservar siempre limpios y guardados protegiéndolos del roce.