Protección de manos: guantes, manoplas, dedil, etc.: 

Se usan cuando esté expuesto a peligros tales como: 
  • Contacto con sustancias peligrosas.
  • Cortes y raspaduras severas con objetos y/o materiales.
  • Quemaduras químicas o térmicas.
  • Salpicaduras químicas o de material fundido.
  • Contacto eléctrico.
  • Contacto con superficies o materiales calientes, etc.
Deben ser de material adecuado al riesgo al que se va a exponer, de la medida acorde al usuario y permitir una movilidad adecuada.