Protección respiratoria: barbijos, semimáscaras, máscaras, equipos autónomos, etc.
(de acuerdo al grado de protección requerido):


Se usan en los casos en que esté expuesto a:

  • Concentración de polvo y partículas.
  • Concentración de diferentes gases y/o vapores presentes en el aire que superen los valores estipulados en la legislación vigente.

En función del tipo de agresor, tendremos que emplear un filtro de retención para partículas sólidas, gaseoso y vapores, o uno de retención combinada. De modo de evitar la inhalación de polvos, vapores, humos, gases o nieblas que pueda provocar intoxicación o dañar las vías respiratorias.

Deben ser del tipo apropiado al riesgo, ajustar completamente para evitar filtraciones, las partes en contacto con la piel deben ser de goma especialmente tratada o de material similar, para evitar la irritación de la epidermis. Los filtros mecánicos deben cambiarse siempre que su uso dificulte la respiración. Los filtros químicos deben ser reemplazados despues de cada uso y si no se llegaran a usar, a intervalos que no excedan un año.

Se controlará su conservación y funcionamiento con la necesaria frecuencia y como mínimo una vez al mes, se limpiará y desinfectará después de su empleo. Para su conservación deberá almacenarlos en compartimientos amplios y secos.